Era Klingsor

Después de las desnudas nucas y la intención precoz de desraizar cada pedacito de tu piel, fuimos al centro de todos los deseos y la vana melancolía; teníamos más de tres maneras de sonreír mutuamente.

Yo aparecía mucho más tranquila después de recorrer tus verdes valles, mojados aún por la gran lluvia torrencial que cae sobre los campos abiertos (sobre las abiertas y expuestas mentes). No fue la intención, ni siquiera el éxtasis de hallarte próximo, es la conjugación de ambas, la sutil ansiedad que provoca que de los cuerpos emerjan alas.

Era Klingsor.

Anuncios

Un comentario sobre “Era Klingsor

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: