Aquí, siempre aquí

Aquí, en el lugar. No hay más alba,
Ya es la jornada de elocuentes deseos.
De los espejismos de un canto en tu sueño no queda
Sino este centelleo de piedras por venir.

Aquí, hasta el anochecer. La rosa de sombras
Girará en los muros. La rosa de horas
Se ajará sin ruido. Las losas luminosas
Guiarán a su antojo los pasos enamorados del día.

Aquí, siempre aquí. Piedras sobre piedras
Levantaron el país dicho por el recuerdo.
Apenas si el ruido de frutos simples que caen
Enardece aún en ti el tiempo que va a restablecerse.

Yves Bonnefoy

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: