Merleau-Ponty, filósofo de la encarnación.

Merleau-Ponty parte de la psicología de la forma, pero no se queda en sus explicaciones puramente psicológicas. Lo que le interesa es el mundo viviente (la touffe vivante) de donde venimos y a donde venimos. Este mundo vivo nos señala que las estructuras en las cuales nos encontramos no son estructuras estáticas, sino estructuras temporales móviles, siempre influidas. Percibimos un mundo; pero percibir un muno no quiere decir, primigeniamente, verlo. Significa, más bien, para Merleau-Ponty como para Heidegger habitarlo; este habitar el mundo es un habitar corporal, carnal. “mi cuerpo es este nudo significativo que se comporta como una función general y que, sin embargo, existe y es accesible a la enferemdad. En él aprendemos a conocer este nudo de la esencia y de la existencia que encontramos, en general, en la percepción.*

Así, el espacio objetivo es derivado del espacio estructurado por mi cuerpo. Antes de que lo piense, el mundo está ahí; función de mi cuerpo que es, a su vez, función del mundo.

No es por metáfora que podemos hablar de la “carne del mundo”. El mundo es, por mi propio cuerpo, carne de mi propia carne. No se me entrega tan sólo como objeto de pensamiento; se me da y a él me entrego en una relación viva y primigenia. El hombre encarnado crea su mundo al ser creado por el mundo donde habita.

*Fenomenología de la percepción. Maurice Merleau-Ponty

Ramón Xirau
Introducción a la historia de la filosofía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: