Bajo la rueda

Todo se había transformado extrañamente volviéndose más hermoso y emocionante. Los gorriones, rollizos por las heces del extracto, gorjeaban escandalosos en un cielo nunca tan alto, tan hermoso y tan azul como aquel día. Jamás había tenido el río unas aguas tan verdosas, tan rientes y tan claras, ni su espuma había sido tan blanca y tan rugiente. Todo semejaba un paisaje recién pintado, brillando tras el limpio y luminoso cristal de un cuadro.

Bajo la rueda.
Hermann Hesse

Landscape in the Riesingerbirge 1810-1811
Caspar David Friedrich

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